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lunes, 9 de agosto de 2010

Cogul Miles, Erudito de Sigil

Cogul Miles es un erudito de raza Kalashtar nacido en Sigil, la Ciudad de las Puertas, el centro de todas las civilizaciones del universo. Desde muy joven, el sueño de Cogul era visitar todos los planos de existencia, y detallarlos en una obra colosal cuyo título ya tenía decidido cuando era adolescente: "El Multiverso Desnudo". Con 35 años de edad, tras una vida de peregrinación por todos los confines de la creación, Cogul creía haber cumplido su propósito.

Entonces fue cuando Tharizdun le envió un sueño donde le mostró la existencia del Reino Exterior, un plano más allá de todos los planos, tan vasto como toda la creación. Cogul Miles indagó y descubrió que su sueño contenía algo de verdad. Existía algún plano desconocido, del que los más sabios temían hablar, más allá de la realidad. Cogul no obtuvo ayuda para encontrarlo, y se le dijo que aquel reino era ajeno a toda la existencia, y que nada vivo podía entrar en él. Sin apoyo de ningún tipo, pero decidido a completar su obra, Cogul rompió uno a uno todos sus principios éticos para hallar la manera de entrar en el Reino Exterior. Mintió, robó, asesinó, y llegó un día en el que todo dejó de importarle; lo único que le guiaba era el deseo irrefrenable de ser la primera criatura que había visto el anti-cosmos.

Cogul descubrió una manera de construir una esfera de luz primordial, esencia incorrupta del origen del universo. Las atrocidades que cometió para conseguirla le ganaron la enemistad de todos los habitantes de Sigil y el Mar Astral. Protegido por la esfera, Cogul se dirigió a un punto indeterminado del Mar Astral donde sus sueños situaban el portal al Reino Exterior. Cogul encontró una estructura cristalina de una milla de diametro, vagando a la deriva. Activó su esfera de luz primordial y se introdujo en la misteriosa estructura. Se encontró de pronto en otro mundo, un magma insustancial de pura entropía que ninguna mente estaba capacitada para comprender. Pero Cogul había sido engañado, aquel lugar no era el Reino Exterior, sino la Prisión Dimensional de Tharizdun, construida por Oghma en el albor de los tiempos. El Dios Oscuro se le apareció a Cogul en forma física el erudito enloqueció. Tharizdun le convirtió en su nuevo avatar, acción que causó la muerte inmediata de Shothragot, dormido en lo más profundo del Templo del Mal Elemental. Cogul volvió al mundo con instrucciones muy precisas. Primero debía recuperar las 319 Gemas que Shothragot había recolectado durante 1000 años y se dispuso a conseguir las restantes. Pero esta vez no debía contar con la ayuda de los cultistas del Ojo Elemental, y antes de conseguir la última gema debía encontrar otro artefacto, mucho más antiguo y poderoso.

La muerte de Shothragot

Hace mil años, durante el último despertar de Tharizdun, el Dios Oscuro envió al mundo a su avatar Shothragot, para que reforzase el culto del Ojo Elemental y encontrase las 333 Gemas de Tharizdun. Shothragot construyó el Templo del Mal Elemental en lo más profundo de la Infraoscuridad y encontró 319 de ellas.

Hace 25 años, los drow encontraron el Templo del Mal Elemental y se sorprendieron al descubrir el cadáver de Shothragot, muerto recientemente sin explicación. La noticia corrió rápidamente por los planos, y se celebró como una señal de que Tharizdun había desaparecido definitivamente.

Nadie sabía que Shothragot había reunido casi todas las Gemas de Tharizdun, y que se encontraban atrapadas dentro de su cuerpo cuando fue hallado muerto. Pero el terror que producía el avatar de Tharizdun era demasiado fuerte, y el Templo del Mal Elemental fue sellado. Todos los que conocían su ubicación fueron sacrificados para que no pudieran revelar su existencia.

El Encarcelamiento de Tharizdun

Hace eones, cuando el universo era joven, la guerra entre los primordiales y los dioses abrió una grieta en el tejido de la realidad, creando un portal hacia el Reino Exterior, un espacio infinito más allá del universo, más antiguo que el Caos que dio germen al cosmos. Cuando el Reino Exterior descubrió la existencia del multiverso, deseó su destrucción. La entropía cobró forma y consciencia, y los antiguos llamaron a esa forma Tharizdun, el Dios Oscuro. Tharizdun tomó un pequeño fragmento del Reino Exterior y lo clavó en el centro del multiverso, en su punto de origen. La sustancia de la que está formado el Reino Exterior es nociva para toda la vida, y el pequeño fragmento provocó una conmoción en el cosmos, creando un vórtice de oscuridad que dio lugar al Abismo. El Fragmento del Mal Puro corrompió a todos los dioses y primordiales que se hallaban cerca, convirtiéndolos en demonios y criaturas aberrantes que no podían contemplarse sin caer en la locura.

En el Corazón del Abismo, Tharizdun transmitía su poder al Fragmento del Mal, que se clavaba cada vez más profundamente en el centro del universo. Los dioses comprendieron la gravedad de la amenaza: si no le detenían, Tharizdun rompería el tejido de la realidad y el universo quedaría expuesto al Reino Exterior, lo cual destruiría la propia existencia. Todos los dioses, buenos y malvados, se unieron contra Tharizdun. Amaunator construyó 333 esferas de luz pura y lideró a los dioses hacia el Corazón del Abismo. La lucha fue cruenta y los dioses comprendieron pronto que Tharizdun les superaba a todos. El Dios Oscuro mataba dioses con tan solo tocarles con uno de sus incontables tentáculos de entropía, y ningún poder cósmico hacía mella en él. Amaunator ordenó que todas las fuerzas se concentrasen en arrancar los 333 ojos de Tharizdun, que fueron introducidos en las esferas de luz construidas por él, creando gemas oscuras y espejadas. Cuando Tharizdun quedó cegado, Kelemvor, dios de la Muerte, atrajo la atención de Tharizdun hacia una prisión dimensional creada por Oghma, dios de la sabiduría. Cuando Tharizdun estaba cerca de la entrada, Tempus, dios de la Guerra, empujó al Dios Oscuro dentro. Ciego y aturdido, Tharizdun quedó encerrado en la prisión dimensional. Incapaz de encontrar la salida, sin sentidos que le guiasen, pronto se quedó dormido.

Cada mil años, la magia de Oghma debe regenerarse, lo cual causa un breve periodo de debilidad en las ataduras de la prisión. Durante este tiempo, Tharizdun despierta parcialmente y puede transmitir un fragmento de su poder al otro lado de la prisión. Durante miles de años ha luchado incesantemente para encontrar sus 333 ojos, mal llamados Gemas de Tharizdun, para poder despertar completamente y liberarse de su encierro.